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domingo, mayo 10

Contistución Interna del Hombre en el Antiguo Egipto 03 - El Corazón

El Corazón

Psicostasia

Para los antiguos egipcios el corazón se corresponde con dos conceptos, uno es el corazón-mente, y el otro el corazón psíquico-emocional que influencia con sus cambios los latidos del corazón físico. En todo caso el corazón representa la conciencia en movimiento. Esta misma concepción la encontramos también en la antigua China, donde reciben el nombre de fuego imperial y fuego ministerial respectivamente.

En las ceremonias de momificación se sustituye el corazón por un escarabajo verde. El escarabajo es en sí mismo un jeroglífico y su significado es un verbo que puede traducirse por “llegar a ser” “convertirse en”, “evolucionar”, “transformarse”. Y precisamente eso es la conciencia: basta preguntarse por la percepción actual y presente de nuestra conciencia, y veremos que antes de terminar de formularse la pregunta en nuestra mente, el tiempo pasa y convirtiendo esa percepción en pasado. Si preguntamos acerca del futuro, éste no existe, hasta que llegue a ser presente, y acerca del pasado solo podemos decir que es un recuerdo en nuestra memoria... La conciencia es precisamente aquello que, indisolublemente unido al tiempo, viaja a través del mismo, e incluso crea la ilusión del tiempo.

martes, febrero 25

Egipto y la Justicia V - La Conciencia y el Juicio del Alma


Las escenas que representan el Juicio del Alma, el peso del corazón-conciencia, nos explican cómo se puede superar ese juicio. ¿Se trataba de ser bueno, o de haber peregrinado a Tierra Santa o a la Meca? No, para los egipcios no era esta la respuesta correcta.

Para los egipcios, lo importante al ser juzgado después de esta vida es ser juzgado de acuerdo a la propia conciencia,  o sea el corazón. Para nuestra mentalidad puede parecer extraño utilizar al corazón como símbolo de la conciencia, sin embargo todos nosotros cuando queremos afirmar nuestro yo, o queremos ser sinceros, o hablar desde nuestro corazón, justamente señalamos el lugar del mismo con nuestra mano. Y es por tanto esa conciencia, ese corazón, el que se está pesando en el juicio, teniendo a otro lado de la balanza, en el otro platillo, la pluma de Maat, la verdad, la justicia y la regla. Este juicio se celebraba en una sala que se llamaba la sala de Maat-i o Sala de la Doble Verdad, la verdad de este mundo y la verdad del otro.